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Jorge Masvidal ganó un cinturón en UFC 244 y su siguiente paso debería ser disputar el cinturón welter. Aunque su pelea con Nate Diaz no terminó como se esperaba, es innegable que Jorge superó con claridad a Nate. Más allá del respeto que uno pueda tener por Diaz y sus cierres feroces, no se veía forma de que el resultado fuera a mejorar para Nate.

Por lo tanto, aunque Masvidal se haya dicho dispuesto a darle la revancha, no debería ser el siguiente paso. Jorge debería aprovechar su momento y disputar el título de las 170 libras.

Tras vencer a Ben Askren, Jorge declaró su interés por disputar el título de su división. Para un veterano como Masvidal la conquista del título sería la cereza en el pastel para una carrera con altas y bajas, pero llena de grandes combates.

Jorge Masvidal parece por fin haber entendido el objetivo principal de un peleador de la actualidad: el dinero. Los títulos vienen acompañados de gloria, pero en un sistema de clasificación tan ambiguo como el de UFC, muchas veces los méritos son cuestionables.

¿Qué podría ganar Jorge Masvidal enfrentando a un legítimo aspirante al título como Leon Edwards? Nada. Absolutamente nada. Lo mismo podría decirse de buscar revanchas en contra de Demian Maia o Stephen Thompson. Al final, Jorge está en el momento más popular de su carrera y con tres victorias contundentes a cuestas. Muchos peleadores han conseguido peleas de campeonato con menos que eso.

Si además se alinearan las estrellas y Colby Covington venciera a Kamaru Usman en UFC 245, sería imposible no hacer esa pelea. La historia de un par de amigos convertidos en rivales, disputando un campeonato mundial, seguro se vendería sola.