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Oct 12, 2019; Tampa, FL, USA; Joanna Jedrzejczyk (red gloves) reacts against Michelle Waterson (not pictured) during UFC Fight Night at Amalie Arena. Mandatory Credit: Reinhold Matay-USA TODAY Sports

Durante los primeros tres años de su carrera en UFC Joanna Jedrzejczyk lucía imbatible. Tras vencer a Juliana Lima y Claudia Gadelha, recibió la oportunidad de retar a Carla Esparza, quien era la monarca en el 2015.

Joanna apabulló a Esparza en el segundo asalto y se alzó con el cinturón de peso paja de UFC. A partir de ahí, comenzó un reinado del terror en el que Jedrzejczyk vapuleaba a sus rivales con un increíble volumen de golpes.

Joanna logró defender el cinturón en cinco ocasiones y en todas conectó al menos el doble de golpes significativos que la retadora. Por si fuera poco, se convirtió en la primera peleadora en superar al menos los 100 golpes significativos en cinco peleas seguidas, y además, de campeonato.

El volumen de golpes siempre ha sido una de las principales armas de la polaca. De hecho, fue la clave para vencer a Michelle Waterson el sábado pasado en UFC Tampa. Joanna logró conectar 180 golpes significativos y empató así un récord de Max Holloway.

Jedrzejczyk es apenas la segunda peleadora en la historia de UFC en conectar 100 golpes significativos en al menos siete peleas. El único en lograrlo antes que Joanna fue precisamente Max Holloway.

Aunque la actual campeona de peso paja es la china Weili Zhang, se podría decir que Joanna sigue siendo la reina de las 115 libras. Jedrzejczyk consiguió su décima victoria en la división, siendo la máxima ganadora de la historia.

Además, en esas 10 victorias en la división, Joanna ha superado a sus oponentes 1,297 a 464 en golpes significativos.

La polaca parece haber recuperado la motivación y lució como en sus mejores tiempos. ¿Será que la veamos recuperar el trono de las 115 libras?