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El polémico Ben Askren anunció su retiro de las MMA tras poco menos de 10 años de competencia. Pese a dejar un envidiable récord de 19-2 como profesional, muchos solo lo conocen por sus últimos tres combates, los que disputó en UFC.

De ser así, Askren les habrá dejado muy poco como atleta, una polémica victoria ante Robbie Lawler, una devastadora derrota para convertir a Jorge Masvidal en súper estrella, y una sumisión ante Demian Maia para confirmarlo como quizás el mejor grappler en la historia de las MMA.

Sin embargo Ben Askren es mucho más que eso. Dejando a un lado sus campeonatos en Bellator y en ONE, además de sus victorias ante peleadores de élite en las 170 libras, como Douglas Lima o Shinya Aoki, Ben Askren es una estrella mundial.

Desafortunadamente para él, y quizás para el mundo de las MMA, su enemistad con Dana White impidió que llegara a UFC en su mejor momento. En el verano del 2013 Askren defendió el título welter de Bellator barriendo a Andrey Koreshkov. De esa forma, Ben se ponía 12 como profesional y sumaba su cuarta defensa del título.

Unos meses atrás Georges St-Pierre había vencido a Nick Diaz, defendiendo el título por octava ocasión. Mientras el reinado de GSP lucía incuestionable en UFC, Askren lanzó el reto para enfrentarlo, sin embargo Dana White nunca accedió y meses más tarde St-Pierre se alejó de la jaula por varios años.

Por años parecía que Askren nunca pisaría el octágono. De manera sorprendente llegó a UFC a cambio de la partida de Demetrious Johnson a ONE Championship y de inmediato la división welter de UFC cobró vida. Cuando Askren llegó, el campeón de la división era Tyron Woodley, gran amigo y compañero de Ben. Por lo tanto, Askren se buscó pleitos con todos los demás peleadores en la división.

Tras apenas un par de semanas de saberse su llegada, Ben ya tenía al mundo hablando de su debut en UFC. La fila de peleadores esperando para darle la bienvenida crecía día a día.

Muchos peleadores hoy en día todavía no entienden el negocio completo de las peleas. Piensan que basta con ser bueno y ganar peleas; y en un mundo perfecto debería ser así. Pero en el 2019 eso no existe, la gente busca entretenimiento y tiene miles de opciones a su disposición.

Aunque parezca ilógico, parte del éxito de un peleador proviene de su presencia en redes sociales. Y ahí, Ben Askren siempre fue un maestro, incluso para burlarse de sí mismo. Ben entendió cómo funciona esa parte del juego y lo explotó al máximo. Siendo osado en sus comentarios, poniéndose presión y reflectores encima. El ejemplo perfecto es la repentina rivalidad con Jorge Masvidal que puso a ambos en los ojos del mundo.

Desafortunadamente para Ben las cosas no se dieron a su favor en esa pelea. Pero imaginemos qué hubiera pasado si el resultado hubiera sido otro. Seguramente Askren estaría por disputar el cinturón en UFC 245. Y la vida de Masvidal sería diametralmente opuesta a lo que hoy es.

Podrá ser o no de nuestro agrado, pero Ben Askren siempre supo cómo jugar el juego.