Pandillas en Nueva York | Round de estudio, Masvidal vs. Díaz

Pandillas en Nueva York | Round de estudio, Masvidal vs. Díaz

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Es muy probable que esta sea la pelea más esperada del año en cuanto al MMA se refiere. Masvidal vs. Diaz, un combate que en estricto sentido debería ser de principio a fin, una guerra. Y el ingrediente de la malicia de ambos atletas le da un toque distinto y único a la pelea.

Las credenciales de ambos peleadores están por demás probadas y no es ningún secreto que así como lo predican en la palabra, en la práctica salen a “matar o morir”. Y se agradece.

Jorge Masvidal llega en la cúspide de su carrera. Ha pasado por encima de peleadores consumados y algunos cuantos que están en asenso, lo que le da una valía muy importante a sus más recientes actuaciones. Con victorias sobre Darren Till y Ben Askren, dos tipos de muy alto calibre, el peleador latino ha escalado  en fama e importancia para la empresa.

Diaz, un veterano de mil batallas, probado y con un historial de altos vuelos, está tomando su tercer aire y la empresa le ha sacado el jugo a su controvertida carrera. Nate habla mucho en las calles, abajo de la jaula, pero en cada pelea no deja de llamar la atención y sus puños también son prueba fiel de que lo que más ama en su vida es intercambiar golpes a diestra y siniestra.

De pie habrá intercambio, mucho boxeo y por parte de Masvidal un arsenal de patadas de diferentes ángulos; Diaz patea pero a la zona baja y media. Llevar la pelea al suelo es una estrategia que quizás sea más favorable para Nate, quien tiene más juego de piso y un mayor número de sumisiones en su carrera.

El alcance también está del lado de Nate, ya que sus brazos largos deben ser una herramienta de trabajo para establecer la distancia y poder mantener controlado a Masvidal. Pero Jorge tiene un corazón muy grande y su experiencia le podrá dar la inteligencia necesaria para saber cómo despeñarse en la jaula.

En realidad, la estelar de UFC 244  es una pelea muy pareja, donde las ventajas se verán reflejadas en el volumen de golpes y control del octágono, pero es un pleito de pronósticos reservados, ya que los dos peleadores pueden salir en una noche inspirada y sin problemas regalarnos una guerra de antología, candidata a potencial pelea del año.

El ingrediente del cinturón al chico más malo (que se le entregará al ganador) es un extra que solo adereza la expectativa y la atención de la gente, pero la pelea en sí misma es un regalo para los amantes de las batallas de principio a fin, de eso quedan pocas dudas.