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Cualquier fanático de las artes marciales mixtas que se respete, sabe quién es Nick Diaz. Sin importar lo que podamos opinar de él, el mayor de los Diaz es un auténtico ícono de las MMA. Para muchos, un tipo adelantado a su tiempo, satanizado por USADA y con un potencial desperdiciado.

Nadie puede cuestionar el corazón y valentía de Nick Diaz, guerrero incansable, forjado al fragor de las batallas. Un técnico y efectivo boxeo, acompañados de un cardio inagotable solían ser los sellos característicos de Nick. Por si eso fuera poco, su jiu jitsu de élite le permitía salir bien librado si los combates llegaban al suelo. Y por supuesto, lo más sobresaliente era su personalidad y estilo frontal y agresivo.

Sin embargo todo eso fue hace ya casi diez años. Entre el 2008 y el 2011 Nick Diaz ganó 11 peleas consecutivas en cinco promotoras distintas. Durante ese lapso, logró conquistar el campeonato de Strikeforce y defenderlo en tres ocasiones. Regresó a UFC tras casi cinco años de ausencia y derrotó al legendario B.J. Penn. Después de eso, Nick compitió solamente en tres ocasiones entre el 2012 y el 2015, dejando un saldo de dos derrotas y una pelea nula (la cual había perdido ante Anderson Silva).

Hoy por hoy es más común ver a Nick compartiendo videos de constantes fiestas que de sus entrenamientos. Incluso si se concentrara y se sometiera a un campamento riguroso para enfrentar a Jorge Masvidal en la primavera, tiene mucho más que perder, que ganar. De hecho, el único beneficiado si se llega a dar esa pelea, sería Jorge Masvidal. ¿Qué mejor manera de pasar a la historia como el único tipo que venció a ambos hermanos Diaz?

Seamos honestos, Jorge Masvidal tampoco es el peleador invencible que ahora parece. No podemos olvidar que tiene derrotas ante tipos como Demian Maia, Stephen Thompson, y Lorenz Larkin, entre otros. Sin embargo está en el mejor momento de su carrera y en gran forma física y mental.

Por su parte Nick Diaz tendría que lidiar con cinco años de inactividad. Además de superar sus demonios personales que parecen no dejarlo concentrarse como él quisiera. El estatus de Nick Diaz no se irá a ninguna parte si nunca volvemos a verlo en la jaula. En cambio sí se vería manchado si regresa solo para ser una sombra de sí mismo.