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La pelea entre el ex campeón Caín Velásquez y Francis Ngannou resulta de mucho peso para UFC. En los hombros del peleador del AKA descansa una gran responsabilidad porque estamos hablando de su futuro en la división, además de que la pelea tiene tintes eliminatorios para una oportunidad al título, aunque Velásquez venga de una larga inactividad.

El respeto que se ganó el ‘toro’ arriba de la jaula trae a esta contienda un ingrediente extra que revierte una importancia que podría no asimilarse a primera vista. Ngannou ha demostrado un poderío por encima del resto. Con la experiencia que le dio haber competido por el cinturón completo de UFC, el peleador además llegará a este combate con la confianza de una victoria sobre Curtis Blaydes y la esperanza de tener una nueva oportunidad al título.

Pero Francis tiene muchos huecos en su pelea: a falta de cardio, ha demostrado que no dosifica bien sus fuerzas y es muy vulnerable ante peleadores con una base de lucha de primer nivel.

El ritmo de pelea va a ser clave en la contienda y podemos decir que del lado de Caín se decanta la balanza en ese aspecto. Pero el poder de puños que trae al combate el peleador africano es para tener muy en cuenta. Si logra conectar un golpe la pelea podría terminar de un momento a otro.

La pelea del domingo es claramente un duelo de estilos. Caín es un peleador mucho más técnico, con experiencia de combates de campeonato, que tiene en el acondicionamiento físico una de sus principales fortalezas. Si logra imponer un ritmo que le convenga, e ir minando la condición de su adversario, tiene amplias posibilidades de salir con la mano en alto. Pero los fantasmas de las lesiones y la sombra de la inactividad pueden ser de igual manera factores que le compliquen el trámite de la pelea.

Caín puede estar posiblemente en sus últimos compromisos como peleador profesional, si tenemos en consideración las múltiples lesiones que lo han marcado en toda su carrera. Es bueno tenerlo de vuelta, a final del día, es un peleador que nos ha regalado batallas enormes frente a peleadores del más alto calibre y es siempre un honor ver el desempeño de atletas de su estirpe.

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