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Conor McGregor, es un tipo odiado y amado al mismo tiempo, cada persona aterriza su propio juicio.

La realidad es que siempre será imán para atraer grandes taquillas, y parte de este éxito se debe a su poder de marketing, a que sabe venderse y lo hace en grande.

Ahora mismo tiene en mente una revancha en contra de khabib Nurmagomedov. El ruso lo derrotó en UFC 229 en octubre del 2018, al someterlo en el cuarto asalto, y aunque los rankings no lo favorecen para ir de manera inmediata por el cetro, el irlandés sigue promoviendo esa segunda parte.

“Sólo quiero mi valor”, “Hay mucha política en el juego. El juego de combates está lleno de tiburones. Pero yo soy la ballena de caza, así que quiero lo que es mío y eso es lo que obtendré: lo que merezco”.

Según McGregor, un par de semanas antes de la pelea en contra de nurmagomedov, se lesionó un pie. Durante un entrenamiento, un compañero intentó derribarlo, al hacer el sproll para evitar el takedown, se le dobló el pie hacia atrás por lo que se le inflamó. Algo que no le permitió su mejor desempeño.

“Yo solo quería competir, quería estar en esa jaula.”

“Le di mis respetos. Felicidades, ganó el partido”, dijo McGregor sobre Nurmagomedov. “Veamos qué pasa la próxima vez. Confío en que lo volveremos a enfrentar. Vamos de nuevo. Soy humilde en la victoria o la derrota, no importa la situación. Es un deporte al final del día. Un deporte espantoso, pero un deporte.”