SHARE

Alistair Overeem se prepara para entrar a la jaula para la que será la pelea número 65 de su larga carrera en las MMA. Con más de dos décadas de experiencia, el ex campeón de Strikeforce y Dream se niega a rendirse en la búsqueda del título de UFC.

Overeem enfrentará al poderoso noqueador Walt Harris buscando enmendar el camino tras una dolorosa derrota ante Jairzinho Rozenstruik. Antes de la derrota, Alistair tenía dos victorias en fila. De hecho iba encaminado a la tercera, pero todo se derrumbó cuando fue noqueado a diez segundos del final del round 5.

La derrota descarriló los planes de Overeem y hasta la fecha sigue pensando que el referee influyó negativamente en su búsqueda del cinturón.

“Tenía dos victorias seguidas y luego en mi última pelea, lo que pasó con Rozenstruik, siento que el referee me arruinó la pelea. Actuación perfecta. Estaba orgulloso de ella, pero entonces pensé en tomarlo con calma, poner el piloto automático y conseguir la victoria y pensar en lo siguiente.”

El resto lo sabemos todos. Un poderoso golpe de Rozentruik reventó el labio de Overeem y lo envió a la lona. Sin embargo, con diez segundos por delante, Alistair parecía listo para continuar. Desafortunadamente para su causa, el referee intervino y puso fin a la contienda.

Por lo pronto lo siguiente es vencer a Walt Harris, quien llega en una situación complicada lidiando con el secuestro y asesinato de su hijastra. Overeem entiende que la cabeza de Harris no haya estado en el lugar correcto y expresa su respeto por su oponente.

“Lo que pasó con su hija fue terrible. Siendo padre, no me imagino vivirlo, por eso no fue sorpresa que se retirara de la pelea. Es algo natural. Ahora estamos de vuelta y todo está bien. No hay rivalidad, me agrada como persona y simplemente vamos a dar una gran pelea para los fans de todo el mundo.”

Relacionado: Alistair Overeem cree que ya estuvo contagiado del coronavirus