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El pugilista mexicano Juan Pablo Sanchez que entre sus laureles logro el campeonato mundo hispano del  y cinturón plata en su categoría del CMB, había estado ausente del boxeo por 2 años.

Después de una larga carrera en la cual tuvo peleas para promotoras de boxeo de primer nivel como Space y HBO, el campeón del sur se retiraba por cuestiones que aparentemente poco tenían que ver con su carrera pues, dentro del ring con la mano arriba o no, el lagarto es sinónimo de calidad.

El sábado 23 de Septiembre regreso al cuadrilátero, esto en Los Angeles, el pugilista mexicano, tuvo su preparación con peleadores de la talla de Oscar Valdés y Thimoty Bradley.

Su rival era ni mas ni menos que el nuevo pitbull de Golden Boy Promotions, el filipino Romero Duno con 15 peleas, 14 KO’s y tan solo una derrota, todo pintaba en contra del originario de Huimanguillo.

La pelea fue pactada a 8 asaltos, en los cuales Romero intento durante cada round arrancarle la cabeza al mexicano, mientras este, con un impresionante juego de piernas y un cabeceo magistral lo hizo golpear el aire en muchas ocaciones mientras aplicaba su plan de juego, el contra ataque..

Conforme el combate avanzaba el aire se le terminaba al filipino y Juan Pablo se mantenía rápido contra atacando, cual lagarto, esperando para cazar a su presa, si algo hay que reconocer de su oponente es que tiene un quijada de acero, pues Lagarto lo contragolpeo en varias ocaciones de tal manera que un cualquiera habría besado la lona desde el round 3.

Al terminar el combate después de un muy apretado combate los jueces le dan la pelea a Romero Duno, un filipino que promete hacer muchas cosas, tal cual Juan Pablo Sanchez que a pesar de no haber vuelto con la vitoria, volvió con la frente en alto, demostrando dos cosas; que esta para peleare a quien sea y que aun tenemos lagarto para rato.

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