Compartir
Foto Cortesía: UFC

Tres peleas perdidas de manera consecutiva, eran una pesada loza para una peleadora que ha mostrado jerarquía en el mundo del boxeo y dentro de las MMA. Holly Holm, finalmente se sacudió una mala racha al derrotar a Bethe Correia, por la vía del KO.

La pelea fue llevada a cabo el pasado 17 de junio en la cartelera de UFC Fight Night 111, que tuvo lugar en Singapur, mismo lugar que fue testigo del espectacular cloroformo que aplicó Holm al reventar una bella patada con al pierna izquierda, que fue ejecutada de manera excepcional sobre Correia en el tercer asalto.

Una pelea tímida por parte de ambas, en donde incluso en el primer asalto el publico se manifestó pidiendo mas acción, sin embargo, el combate fue aumentando su velocidad. Holm, fue constante con el pateo a la distancia hacia las piernas de Correia, quien se empecinaba en ensuciar la pelea, al llevar las acciones hacia la reja y le pedía a la estadounidense que fuera para adelante.

En el tercer asalto, los deseos de la brasileña fueron materializados cuando Holm, dibujó de manera perfecta una patada que sacudió la cabeza de Correia. La ex-campeona gallo, fintó una patada frontal o push, levantando la rodilla a media altura, lo que provocó que Correia bajara la guardia en espera del impacto, sin embargo, Holm, desde esa postura giró la cadera, abrió el compás y colocó el empeine izquierdo con una patada redonda a la cabeza de su oponente, quien cayó sentada y desconectada. Holm, no quiso especular y desde ahí, metió una puño al rostro de Correia (innecesario), para capitalizar el KO al 1:09.

Ahora, Holm regresa al camino de la victoria aumentando su récord a 11-3. Habrá que esperar que se decide en los altos mandos, ya que Holly ha declarado que está dispuesta a pelear en cualquier categoría (135 o 145), y con la posible pelea entre Cris Cyborg y Megan Anderson por el título pluma en UFC 214, Holm podría aspirar al campeonato nuevamente, ante una de estas peleadores.

Vale mencionar que Holm salió a la jaula en el ‘walkout’ con la canción “Black Dog” (1971) de Led Zeppelin. Buena elección, quizás la canción que le dio buena suerte.