Compartir

La peleadora polaca Joanna Jedrzejczyk ya ha sido campeona peso paja de la división; por un buen tiempo, se le veía como una atleta imbatible y sólida arriba del octágono. Después de cinco defensas exitosas de su cinturón, Rose Namajunas le puso un alto hace poco más de un año y le arrebataría la corona de UFC.

El próximo sábado, luego de una victoria sobre Tecia Torres, tiene una nueva oportunidad para volver a la cima del juego, cuando se mida ante una vieja conocida en el circuito del Muay Thai y el kickboxing: es Valentina Shevchenko la que pondrá a prueba de nuevo a la ex campeona, en el marco de una increíble noche de peleas en  UFC 231 desde Toronto, Canadá.

Shevchenko nunca ha sido sometida y posee una defensa del derribo del 73.9%. Llega a este compromiso con un sabor agridulce, ya que sucumbió ante la brasileña Amanda Nunes por el Campeonato de Peso Gallo de UFC, para más tarde vencer a Priscila Cachoeira en su debut en peso mosca.

Este será un combate de poder a poder, con una línea muy marcada hacia la pelea de pie, ya que ambas peleadoras se desenvuelven con naturalidad en esa área del combate. Además, Joanna tiene una defensa de derribos del 82.8%.

El pasado de las dos peleadoras está repleto de logros, ya que han sido multi-campeonas mundiales de Muay Thai y Kickboxing. Es por eso que confiamos en que sea un combate con un alto porcentaje de intercambios de golpes, combinaciones y mucha técnica entre ambas guerreras. 

Para la polaca, estar en la antesala de lo que puede ser una noche histórica para ella —si logra ganar el campeonato peso mosca— y así convertirse en la primera mujer en lograr dos campeonatos en distintas divisiones, representa todo lo que necesita para entrar en los anales de la historia y así ser llamada la más grande peleadora de todos los tiempos.

Después de mi victoria el próximo sábado, comprobaré que yo soy la más grande de todos los tiempos en el MMA femenil.

 

Compartir