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MMA Junkie

Si pudiéramos definir en una palabra la carrera de Robert Whittaker en los últimos cinco años, esta tiene que ser constancia. Y la palabra clave para Kelvin Gastelum sería altibajos.

Mientras el actual campeón peso mediano de UFC acumula nueve victorias en fila desde el año 2014, Gastelum, en ese mismo número de peleas, tiene una marca de 5 victorias, 3 derrotas y 1 No Contest por uso de un derivado de marihuana.

Whittaker, quien defenderá su cinturón en UFC 234, es un peleador con un corazón enorme; disciplinado, fuerte en lo mental, que ha sabido aguantar en los momentos difíciles de sus peleas. Las dos batallas más recientes que nos regaló frente al cubano Yoel Romero, son un buen resumen de su paso por UFC hasta el momento.

La historia de ambos peleadores es similar en muchos aspectos: ambos son ganadores de una temporada de The Ultimate Fighter; jóvenes consolidados y además los dos han militado en las 170 libras, pero es en esta división, las 185 libras, donde han mostrado su verdadero potencial y valía dentro del deporte.

Gastelum ha sido desde hace muchos años una promesa. Promesa que por fin ve de cerca la oportunidad de oro, esa que soñó desde sus inicios en UFC y que se ha ganado con méritos propios. No debemos olvidar que en peso welter, Gastelum se perfilaba como un serio contendiente al cinturón, pero sus problemas para marcar el límite de la división le hicieron tomar la alternativa de competir una categoría arriba.

La estrategia por parte de Whittaker debe ser mesurada e inteligente; Gastelum es un peleador explosivo a pesar de su estatura y tiene una pegada potente. Administrar los tiempos durante cada round y proponer una pelea donde su alcance sea el que vaya marcando la pauta del pleito es una de las vías a la victoria para el campeón.

Gastelum, por su parte, debe hacer uso de su buen boxeo y pateo potente, dos muy buenas herramientas que tiene el peleador de 27 años. Aunque es un luchador de clase mundial, Kelvin sabe que en sus puños radica una de las claves a la victoria.

Esta será una pelea de altísimo nivel entre dos atletas que cumplen con el calibre para un evento numerado. Peleadores de clase mundial que han enfrentado durante su ascenso, ni más ni menos, a lo más destacado de su división.

 

 

 

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