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Imagen vía UFC

Mucho se ha hablado de Yair Rodríguez y su talento, hasta el punto de considerarlo  como el futuro del deporte; él mismo se visualiza como esa estrella que puede abarrotar los estadios alrededor del mundo.

Este sábado 13 de mayo, el mexicano tendrá ante sí la prueba de fuego que lo podría llevar a instancias más importantes como lo es una pelea de título. En la cartelera de UFC 211 en Dallas, Texas, se enfrentará al ex campeón peso ligero Frankie Edgar.

Edgar supo hacerse de un nombre cuando militaba en los pesos ligeros, llamando la atención por su gran corazón y  pequeño tamaño. Luego de su importante incursión en las 155 libras, decidió probar suerte en los pesos pluma, división en la cual ostenta un récord de seis victorias y dos derrotas, ambas ante Jose Aldo.

Rodríguez ha llamado la atención tanto por su estilo de pelea siempre ofensivo y por sus patadas como por la determinación que expresa en sus combates. Con un récord de 10 victorias y una derrota, al “Pantera” le ha llegado esta oportunidad luego de una racha de seis peleas ganadas en fila.

Bajo la premisa de su “irreverencia” dentro del octágono, Rodríguez debe establecer primero la distancia, marcar con patadas y golpes el territorio donde quiera que se desarrolle el pleito. Ahí podrá lanzar sus patadas, haciendo uso de sus largas extremidades.

Frankie no es el acabado Penn, y a pesar de ser un veterano de la organización, aún sigue vigente y no se ha visto un bajón en su juego de pelea.

Paciencia y constancia son algunas de las claves al éxito en este pleito para Edgar, quien no ha sido finalizado nunca en su carrera profesional debido a que posee una resistencia a los golpes que pocos tienen dentro del deporte.

Rodríguez, además, debe estar atento al poder de puños de su adversario: el pequeño peleador de New Jersey mandó a dormir al peligroso Chad Mendes. Nunca hay que bajar la guardia.

Más allá del “todo puede pasar en este deporte”, son notorias las habilidades de ambos peleadores y Yair ha demostrado que puede sorprender a sus adversarios.

Pero tampoco podemos pasar de largo que hay una diferencia abismal entre derrotar por decisión a Alex Cáceres y  finalizar a un Penn en su peor momento.

En entrevistas recientes, a Yair le ha dado por hablar y prometer mucho. La madera de campeón la tiene, indudablemente, pero antes de ser una estrella y un peleador de época, debes demostrar de lo que estás hecho. Y Frankie Edgar es la prueba perfecta para saber de qué está hecho Yair Rodríguez.