Compartir

La división ligera de UFC se ha caracterizado por tener un nivel muy alto, pero desde hace aproximadamente 10 años es una de las mejores divisiones, o por lo menos la más competida que tiene la empresa.

Conor McGregror derrotó a Eddie Alvarez para hacerse del cinturón de las 155 libras, pero no se le ven ganas de defender el título, salvo que sea por una suma irrisoria; de esas que manejan en mentiras del estilo Mayweather/McGregor.

En ese contexto, se han barajado distintos escenarios para poner en veredad una categoría que sigue siendo de las más completas en la organización. La primera apuesta de UFC es colocar a un campeón interino que saldrá de la contienda entre Tony Ferguson y Kevin Lee, el próximo 7 de agosto.

Aunque en primera instancia el rival natural para Ferguson era el ruso Nurmagomedov, las lesiones del peleador daguestaní lo han mantenido al margen de las acciones. UFC decidió darle una oportunidad a un hablador Kevin Lee, en una pelea que se antoja interesante.

El impredecible peleador Tony Ferguson, quien tiene una racha de nueve peleas en fila, está ansioso por coronarse campeón de las 155 libras. Conocido por su aguante, energía y sus movimientos que parece sacar de la chistera, es sin duda el rival a vencer si alguien quiere hacer cosas importantes en esta división.

Por su parte, Lee ha conseguido una racha de cinco victorias consecutivas que le han dado la confianza para abrir la boca. Ante Ferguson, Lee tendrá la mayor amenaza de toda su carrera.

Una pelea que enfrentará a un luchador con interesante juego de pie, como lo es Lee, ante la espectacularidad y fortaleza de un Ferguson que ha demostrado ser muy bueno tanto en el piso como en el intercambio de golpes. Con estos ingredientes en la mesa, se antoja que ambos peleadores nos regalen una guerra.