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Tres semanas después de la derrota ante Georges St-Pierre en UFC 217, Michael Bisping enfrentó a Kelvin Gastelum en China y sufrió un espectacular KO. Un par de semanas después, el británico admitió en su podcast que la gente tenía razón, fue una mala decisión aceptar la pelea.

“Las cosas no me salieron, como todo mundo sabe y pudo ver. Me sentía muy bien de cara a la pelea, pero en retrospectiva estaba sobre entrenado y agotado emocional y físicamente. El problema de tener un ego muy grande es que pese a saber eso, creía que de todos modos podía vencer a Kelvin Gastelum. No le quito ningún mérito, me conectó con un hermoso gancho de izquierda que me apagó la luz. Dios lo bendiga.”

Bisping es el peleador con más combates dentro de UFC, con 29. Sin embargo, es la primera vez en su carrera que liga derrotas. Esas derrotas lo han hecho caer en los rankings, pero Michael asegura ya no pensar en eso pues sabe que el final de su carrera está cerca y no tiene intención de volver a ser campeón.

“No busco ser campeón otra vez, quiero terminar mi carrera con un par de peleas divertidas. Ya hice lo mío, conseguí el título, lo tuve y fue divertido, fue un buen momento de mi vida. Siempre podré decir que tuve el título, ahora es momento de seguir con mi vida.”

“No tengo problemas con eso. Tengo 38 años, una esposa e hijos. Tengo otras cosas en las que quiero concentrarme. No se puede pelear por siempre. Fui campeón, nadie es campeón toda la vida, y estoy orgulloso de eso.”

Bisping ha expresado su deseo de culminar su carrera el próximo año cuando UFC visite Londres en marzo. Habrá que esperar a que se haga oficial y si realmente será la última pelea en la larga carrera del británico.

 

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