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Amanda Nunes quedó fuera de UFC 213 por cuestiones de salud. Lo que más llama la atención es que de acuerdo a Dana White, fue por decisión propia y no por recomendación médica.

Dana afirmó que Amanda recibió la autorización médica para defender su título ante Valentina Shevchenko en el evento estelar. Si bien la brasileña estuvo en el hospital debido a malestares, de acuerdo a los especialistas no había razón para que no pudiera pelear esta noche.

Valentina tenía intenciones de combatir, incluso la campeona paja Joanna Jedrzejczyk se ofreció a sustituir a Nunes. Desafortunadamente la Comisión Atlética de Nevada intervino y dijo que era imposible que autorizaran una pelea con menos de un día de anticipación.

La propia Joanna habló al respecto en la sala de medios y confirmó que se intentó llevar a cabo la pelea pero al final no fue posible. Dentro de las formalidades requeridas para que cualquier peleadora pueda entrar al octágono está el presentar una prueba de embarazo, misma que por cuestiones de tiempo ya era imposible acreditar. De haberse tratado de una pelea entre hombres, sí hubiera sido posible.

Tal parece que la intención de White y UFC es reprogramar el combate para UFC 215 en Canadá el próximo mes de septiembre.