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Hubo polémica en UFC 212 debido a la detención temprana por parte del referee Eduardo Herdy, en el combate entre Erick Silva y Yancy Medeiros, pues para los ojos del brasileño y de la fanaticada local se apresuró un poco.

Tras el certero golpe por parte de Medeiros que desconectó por unos instantes y mandó a la lona a Silva, el brasileño trató de aferrase al hawaiano para intentar evadir el castigo. Su esfuerzo no sirvió de mucho ya que Herdy consideró que a pesar de que los golpes subsecuentes por parte de Yancy no conectaron de lleno a Erick Silva no había necesidad de seguir con el combate.

Siendo un deporte en el que la apreciación del referee es vital para cuidar la salud de los peleadores, Herdy hizo lo correcto ya que para su juicio Silva estaba desconectado y esto le impedía defenderse de manera correcta de los golpes que para su fortuna Medeiros lanzó pero no acertó de lleno.

A pesar de la polémica y de la molestia de Silva, tenemos que ponernos en los zapatos del referee y recordar que la principal función de este es la de cuidar la integridad de los peleadores dentro de la jaula, y si considera que alguno está recibiendo castigo excesivo y no se defiende de manera correcta tendrá que detener el combate por más que el peleador diga lo contrario o que los fanáticos reprueben esta acción.

Esta no es la primera vez que algo así sucede en este deporte y siempre queda la duda de si el tercero sobre la jaula debió dejar seguir el combate. Sabemos que por el instinto guerrero que tienen estos atletas se negarán a rendirse, pero con el CTE (encefalopatía crónica traumática) como enemigo principal, este castigo innecesario que evitaron puede ayudar a reducir aunque sea un poco el riesgo de sufrir enfermedades cerebrales más adelante.

Seguro se preguntarán ¿qué es el CTE?, se trata de una enfermedad producida por golpes en la cabeza que sacuden el cerebro. La repetición de estos golpes lleva a que la persona padezca CTE, a la que se asocian suicidios, depresión o demencia. El principal problema es que se trata de una enfermedad invisible ya que es imposible de detectar en personas vivas. La patología, idéntica a la “demencia pugilística”, no es exclusiva del boxeo ni del fútbol americano, sino que el CTE aparece en todo tipo de deportes de contacto.

A pesar de que resulte tan complicado para los investigadores demostrar la relación entre la enfermedad y el deporte, a finales del año pasado la muerte de Jordan Parsons pudo cambiar el rumbo de esto ya que la autopsia realizada al peleador reveló que sufría graves conmociones cerebrales antes del atropellamiento que le costó la vida, siendo así el primer peleador de MMA en ser diagnosticado con esta enfermedad.

Si Parsons tuvo una carrera corta dentro de las MMA y fue diagnosticado con esta enfermedad, ¿qué se puede esperar de veteranos que han sufrido bastante castigo a lo largo de sus carreras?

Un caso ya asociado a este deporte tanto puede cambiar el modo de entender las artes marciales mixtas, y sobre todo tratar de entender el juicio que emiten los referees a la hora de parar una pelea. Ya que a veces la hazañas realizadas por estos atletas son tan increíbles que olvidamos que son tan humanos como cualquiera en este planeta.

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