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Demetrious Johnson se ha caracterizado por ser un atleta disciplinado. Eso lo ha llevado a la grandeza, de la mano de sus notables aptitudes y destrezas.

El inicio de la leyenda. 

Luego de haber superado a Benavidez en un pleito complicado, el actual campeón peso mosca y leyenda activa de las artes marciales mixtas, inició un camino de dominio y superioridad digno de un fuera de serie.

John Dodson fue su siguiente oponente; lo superó con inteligencia. Después llegó la oportunidad de John Moraga, a quien sometió sin complicaciones.  Joseph Benavidez tuvo su revancha, pero resultó una pesadilla. Demetrious lo mandó a dormir en el primer asalto. Desde ese momento, ya se vislumbraba el resto del camino, la eficacia con que el ‘Super Ratón’ iba a despachar a los siguientes adversarios.

Aunque Ali Bagautinov parecía un rival muy distinto a los anteriores, no tuvo oportunidad alguna ante DJ y perdió en las tarjetas. Chris Cariaso solo subió al octágono a pasar vergüenzas. Un armbar acabaría muy temprano con sus aspiraciones. Por su parte, Kyoji Horiguchi realizó una presentación interesante, pero, con aires de grandeza, la que desde ya poseía Johnson, sometió al japonés a segundos de que finalizara el combate.

A esas alturas del partido, la división que comandaba Demetrious se comenzaba a reducir. El campeón se estaba ocupando con grandeza de su categoría, y la situación se convertía compleja para la empresa. ¿A qué rival de altura podrían ponerle?

Llegó de nuevo el turno de Dodson, quien fue superado sin muchas complicaciones. Luego, se hizo presente en la escena un medallista de oro olímpico, como Cejudo, al cual dominó como si fuera un principiante en competencias mundiales.

Tim Elliot hizo lo que pudo, pero sin resultados diferentes. Wilson Reis lució como un amateur del deporte. Al llegar a Ray Borg, las esperanzas de que alguien le hiciera si quiera cosquillas al campeón, desaparecieron en cuestión de minutos.

Once defensas exitosas del cinturón peso mosca de UFC, sin exagerar, sin un rasguño en su rostro. Sin una muestra de batalla. Así Demetrious Johnson ha dominado a sus rivales hasta este momento: con una mano en la cintura.

Once defensas que marcan el inicio de una leyenda que ha delineado nuestro deporte y lo ha enmarcado como ningún otro atleta en el mundo. Honor a quien honor merece.