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Foto Cortesía USA Today

El pasado sábado 8 de abril el evento estelar de UFC 210 vio la esperada revancha entre Daniel Cormier y Anthony Johnson por el título de peso semi completo. Se esperaba un combate parecido al primero, con Johnson buscando establecer la distancia para terminar todo con un bombazo, y Cormier tratando de llevar el pleito a la lona.

Sin embargo, lo que ocurrió fue sorprendente para todos, incluyendo a la esquina de ‘Rumble’ Johnson. Anthony decidió luchar con Cormier y desde el primer asalto batalló intentando conseguir derribos y no hubo poder humano que lograra disuadirlo de dicha estrategia.

Round 1

Voz: Tómate tu tiempo. Bien. Tómate tu tiempo. No lo derribes.

Hooft: No luches con él.

Voz: Si vas a intentar, hazlo a una sola pierna.

Hooft: No tienes que luchar con él, AJ. Solo relájate.

Voz: No luches con él.

Hooft: Sal de ahí. Sal de ahí.

Neil Melanson (coach de grappling): Ok, campeón, ahora calentemos esas manos.

Voz: ¿Por qué está luchando con él?

Hooft: Esto es estupido.

Voz: ¿Por qué está luchando con él?

Hooft: Carajo, hombre. Solo aléjate de la malla.

Voz: Sal de ahí.

Voz: ¿Por qué no está haciendo caso?

En ese momento John McCarthy separa a ambos peleadores y Johnson conecta algunas patadas.

Voz: Ya está cansado. No necesita hacer esto.

Voz: ¿Por qué no hace caso?

Hooft: No sé porqué está haciendo eso. No tenemos ojos.

Vendría la pausa entre asaltos y la esquina intentaría hacer a su peleador entrar en razón una última vez

Hooft: ¿Puedes decirme por qué estás luchando? Ahora, ya no vas a luchar. Mantén la distancia, aléjate, a dos pasos. ¿Por qué estás tan preocupado por todo? Las patadas y las rodillas están bien, pero ya no patees, dónde están tus manos?

Voz: Vas muy bien, no luches con él.

Hooft: Si mantienes la distancia es una pelea fácil, ¿por qué complicarla?

Iniciaba el segundo episodio y rápido se diluía la esperanza de que Johnson fuera a seguir las indicaciones.

Hooft: Movimiento, atlético, movimiento. Eso es, toma tu distancia.

Instantes después Johnson revertía la posición contra la malla e intentaba el derribo nuevamente.

Hooft: Necesitas distancia

Hooft: Ya no diré nada

Cormier ahora controla la posición y está preparando el estrangulamiento.

Hooft: Va a ser lo mismo de la última vez.

Justo en ese momento Cormier somete a Johnson por segunda ocasión en su carrera y conserva el cinturón de las 205 libras.

Hooft: ¿Por qué? ¿Por qué carajos pasa esto cada maldita vez? es una locura.

Quizás sus planes de retirarse esa noche influyeron en sus decisiones, o puede ser que la lucha de Cormier fuera un buen reto. O incluso podría ser que Johnson tuviera un plan distinto que ni siquiera sus entrenadores entendían.

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