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Jon Jones recibe nuevamente licencia para pelear en el Estado de Nevada, así lo determinó la mañana del martes 29 de diciembre la Comisión Atlética de Nevada, luego de cerca de 4 horas de audiencia.

Esto a raíz de haber dado nuevamente positivo a el examen antidoping realizado en diciembre previo a UFC 232, razón por la cual el evento se mudó de Las Vegas a los Angeles. Ahí, Jones derrotó a Alexander Gustafsson para coronarse com el rey de las 205 libras.

Jones, presentó residuos de turinabol, sustancia por la que fue suspendido previo a UFC 200, y posteriormente sancionado con 15 meses de suspensión, esto en julio del 2017.

En el último examen realizado a el peleador, presentó nuevamente residuos, ahora en cantidades de “pico gramos” de la sustancia antes mencionada.

Jones, recibió licencia por al menos una pelea, es decir, para defender el título de peso semi completo ante Anthony Smith el 2 de marzo en UFC 235, a realizarse en Las Vegas.

El campeón de peso semi completo, estará bajo la lupa, ya que será sometido pruebas anti drogas al menos dos veces al mes durante todo el 2019. Al mismo tiempo se determinó que dichos exámenes se aplicarán al menos dos veces en el periodo del 29 de enero al 2 de marzo, día del combate.

Otra de las condiciones por parte de la NSAC, es que tanto WADA, VADA y USADA (agencias antidoping), informen de manera inmediata al Estado de Nevada sobre cada uno de los exámenes realizados al pelador, de esta manera llevando un control.

El panel de 5 miembros de la NSAC, acordó el otorgar licencia a Jones a sugerencia del Chairman Anthony Marnell III, no sin antes advertirle lo que el peleador representa para la juventud como atleta.

Mencionaron, que como campeón es un ejemplo para la juventud y seguidores del deporte, por lo que sugirieron que se apegue a las reglas y actúe como un líder en la comunidad.

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