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La credibilidad del ex campeón Jon Jones está por los suelos.  Posiblemente, muchos aficionados alrededor del mundo en una actitud crítica hacia el peleador, le han dejado de dar el beneficio de la duda.

Pero Dana White y sus colaboradores, en esta ocasión, luego de que la Comisión de Nevada no le dio licencia para pelear en el estado, decidieron dejar las cosas del lado de Jones y la pelea simplemente se cambió de ubicación a pesar de la molestia de varios peleadores que estarán en la cartelera.

”Una cantidad extremadamente baja de una sustancia prohibida para la cual Jones fue sancionado anteriormente todavía estaba presente en su sistema, pero no se le está investigando por una infracción debido a la cantidad que no mejora el rendimiento”, señala un comunicado de USADA sobre la situación de Jones.

En tanto, Alexander Gustafsson con molestias de por medio aceptó el trato y se medirá a Jon Jones en una revancha por demás anticipada. Recordemos, sin titubear al decirlo, que la primera entrega de estos dos gladiadores es una de las mejores peleas de todos los tiempos.

Aunque las circunstancias distan mucho de aquella primera batalla, el morbo que genera Jones y por supuesto la emoción que se crea alrededor de una posible segunda guerra entre ambos peleadores, nos dan un resquicio entre tantas fallas y errores cometidos por el complicado peleador que ha dominado las 205 libras.

Por mucho que les duela a sus detractores, Jon Jones no ha sido derrotado dentro del octágono. Si analizamos a detalle, el sueco ha sido el peleador que más le ha plantado cara con garra y corazón, al punto de que en aquella primera pelea, el resultado fue cerrado a pesar de que las tarjetas le dieron el triunfo al entonces monarca semi completo.

En el papel, la pelea se encuentra en una situación de alta presión mental en ambas partes. Para Jones todo este asunto que enfrenta con las comisiones y la Agencia antidopaje, no es un asunto menor que pueda dejar de lado con facilidad. Gustafsson, por su parte, se balancea entre la incertidumbre y decisiones ajenas que pueden afectarle de alguna manera.

Gustafsson tiene ante sí una oportunidad de oro para redimir fantasmas del pasado; de ganarle a Jones se convertirá en el campeón peso semi completo de UFC. Por un buen tiempo, el sueco ha formado parte de la elite de esta división y es ahora o nunca para él.

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