Compartir

Hoy en día resulta casi imposible leer algo sobre MMA sin que el nombre Conor McGregor salga a relucir. La fama y popularidad del espectáculo irlandés son indiscutibles, y a menos que de repente se vaya a la WWE, el mundo de las MMA tendrá que lidiar con él durante los próximos años. ¿Es el mejor peleador del mundo? Por supuesto que no. ¿Es el más talentoso y completo? Ni cerca de serlo. ¿Es un campeón dominante? Ni siquiera ha hecho una defensa de su cinturón. ¿Es un cáncer para UFC? Ustedes tendrán la mejor respuesta, pero aquí una opinión al respecto.

Estamos hablando de un tipo de 1.75 de estatura que somete su cuerpo a una deshidratación extrema para poder competir en una división que no es su peso natural para sacar ventaja de su estatura y alcance, pero sobre todo, para verse beneficiado de pelear contra hombres más pequeños que él en la división de 145 libras. Es común que el día de la pelea Conor entre a la jaula pesando fácilmente 15 libras más que su oponente.

www.reddit.com

Todos los titulares en los medios son sobre este odioso bocón que ha hecho su fortuna promoviendo peleas más que mostrando grandes habilidades o venciendo a grandes rivales para llegar a la cima. Representa todo lo que está mal en las MMA en la actualidad, en pocas palabras es un cáncer para este deporte.

Las peleas son un negocio, de acuerdo. Pero Conor McGregor está convirtiendo las MMA en box, o peor aún, en la WWE. El principal culpable es Dana White, quien comenzó a explotarlo para hacer dinero valiéndose de su popularidad en el mercado irlandés. Eventualmente las cosas se le salieron de control y terminó creando un monstruo. Un ente perverso que se mueve solo por avaricia y cuyo único objetivo es hacer dinero. Un tipo al que se le permite hacer y deshacer, y que ahora ha empezado a esparcir el tumor cancerígeno por todo el roster de UFC. Ahora todos quieren la pelea que les de más dinero antes de aceptar un buen rival deportivo. Todos los días leemos retos vacíos lanzados a diestra y siniestra buscando solamente el cheque más grande y esto se lo debemos a Conor McGregor por demostrar que en este negocio se puede llegar más lejos con palabras que con habilidades dentro del octágono.

www.allfight.ru

Hoy en día se habla más de lo que haga y deje de hacer este irlandés escandaloso, que de lo que puedan hacer dentro de la jaula grandes guerreros que optan por manejarse con un perfil bajo. Por poner un ejemplo, todos vimos la guerra entre Robbie Lawler y Carlos Condit en enero, sin embargo, ninguno de ellos podrá nunca vender lo que vende McGregor, y estamos hablando de dos estrellas que probablemente nunca han estado en una pelea aburrida.

Los rankings deberían ser el único factor que determinara quién pelea por un campeonato. No le encuentro sentido a que Conor haya conseguido una pelea por el campeonato delante de al menos 5 peleadores mejor rankeados que él en aquel momento. Del mismo modo que no tenía sentido permitirle pedir una pelea por el cinturón de peso ligero (y sin arriesgar el suyo). Mucho menos sentido tenía todavía darle una pelea en peso welter contra un Nate Diaz que estaba de vacaciones. La revancha fue la cereza en el pastel, una pelea que solo tenía lógica para Conor y su ego lastimado.

www.sickchirpse.com

Las Artes Marciales Mixtas como cualquier otra disciplina, parten de una base de respeto. Respeto dentro y fuera del octágono. Respeto es una palabra que no existe en el vocabulario de Conor McGregor. Por más tiempo del que quisiera recordar he visto a McGregor promoverse descaradamente, faltarle al respeto a todos, apoderarse de las conferencias de prensa siendo descortés y portándose como un imbécil, justificando todo diciendo que así es el juego. Un juego que domina a la perfección, sus habladurías lo han llevado hasta donde está. ¿Por qué? Porque al parecer en este deporte lo que importa es quién vende más y no quién es el peleador más completo.

www.telegraph.uk

El camino que está siguiendo UFC es uno muy lucrativo pero a la vez muy peligroso. Conor McGregor es un producto que los millones de nuevos aficionados adoran como a su rey sin importar lo que pueda hacer dentro del octágono. Las MMA se irán desvirtuando en la medida que la liga más competitiva del mundo se siga adaptando a los caprichos y berrinches de un peleador promedio, sin cardio, pero con un talento inigualable para la promoción de peleas.
¿Cuál es tu opinión, nos fuimos demasiado al extremo? ¿Ha contribuido más cosas buenas que malas?