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Tras anunciarse que Jon Jones dio positivo en un control anti dopaje durante UFC 214, comenzaron a llover los juicios y críticas sobre el que semanas antes era considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos.

Este miércoles, USADA, la agencia encargada de los controles anti dopaje de UFC emitió un comunicado intentado apaciguar las aguas y pidiendo al público que no se adelante a sacar conclusiones y permita que el proceso transcurra antes de dar por hecho el dopaje.

“No podemos comentar sobre un caso abierto, pero es importante resaltar que todos los atletas bajo el programa anti dopaje de UFC son inocentes a menos y hasta que los procesos establecidos demuestren lo contrario. Como parte de este proceso, el Sr. Jones tiene la oportunidad de ser escuchado, confrontar y examinar la evidencia. La decisión final de si violó o no las reglas recae sobre jueces independientes. Lo justo es permitir que el debido proceso se lleve a cabo antes de sacar conclusiones sobre el Sr. Jones.”

Como consecuencia, el resultado del combate podría ser revertido a pelea nula y Jon Jones podría ser despojado de su título. De igual forma, enfrentaría una suspensión por parte de USADA así como de la Comisión Atlética del Estado de California.

De confirmarse esta segunda violación de Jon Jones, la sanción podría llegar hasta un máximo de 4 años. El proceso es largo y se espera que finalice en un par de meses, por lo que el tema dará mucho de qué hablar en las próximas semanas conforme vaya saliendo a la luz información nueva.

Por lo pronto es innegable que el legado de Jon Jones se ha vuelto a manchar y parece difícil que alguna vez pueda limpiarse. Incluso aunque resultara que el dopaje se debió a “un suplemento contaminado” la sombra de la duda nunca permitiría que fuera reconocido como el más grande de todos los tiempos.

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