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El combate estelar de UFC 209 desde la T-Mobile Arena de Las Vegas nos traía la revancha entre Tyron Woodley y Stephen Thompson por el cinturón de peso welter. La que se publicitó como la revancha más esperada de los últimos meses terminó decepcionando. El pleito llegó a las tarjetas y Woodley se impuso por decisión mayoritaria.

Crónica de Combate

Round 1:

Primer round de demasiado estudio y respeto. Ambos peleadores parecen haber cambiado sus estrategias y estar muy conscientes del peligro que el rival representa. Los primeros cinco minutos transcurren sin pena ni gloria y el abucheo no se hace esperar. Entre ambos peleadores no conectaron ni diez golpes.

Round 2:

El segundo asalto inició de la misma forma, Woodley se lanzó un par de veces al frente pero con más miedo que decisión. Sin embargo alcanzó a conectar un par de veces y por increíble que parezca con eso puede haber bastado para llevarse el round.

Round 3:

El campeón se decide a buscar un derribo y lo consigue, por fin algo de acción en este decepcionante combate. Tras un par de minutos de dominio por parte de Woodley, Thompson recupera la vertical y la pelea vuelve al mismo tenor de los asaltos anteriores.

Round 4:

La pelea entra a los rounds de campeonato y la ambición brilla por su ausencia en ambos peleadores. La gente en la arena los arenga a pelear pero ambos peleadores siguen en el mismo tenor. Thompson por fin conecta una patada a la cabeza pero sin trascendencia. Los abucheos vuelven a escucharse.

Round 5: 

No hay palabras para describir los primeros cuatro minutos del quinto asalto, ni el resto del combate. Woodley y Thompson brindaron las más vergonzosa y aburrida pelea de campeonato durante 24 minutos. En los últimos 30 segundos por fin vimos a Woodley explotar y soltar los puños, conectado a Thompson y mandándolo a la lona. Sin embargo no pudo finalizar la pelea.

Al final, el campeón retiene el cinturón por decisión mayoritaria: 48-47, 47-47, 48-47. Una pelea demasiado estratégica y cautelosa por parte de ambos peleadores que intentaron nulificar las armas de sus oponentes y al conseguirlo, destruyeron toda posibilidad de una pelea espectacular.

Habrá que escuchar a Dana White regocijarse al decir que no hay forma en que Woodley pueda volver a pedir una pelea millonaria tras su desempeño de esta noche.